Últimamente el Cloud Computing de Sony anda algo revuelto. Los servicios de Sony instalados en la nube: PSN (una red de juegos en línea) y Qriocity (música y películas)han sido objeto de ataques por parte de hackers el pasado día 20 de abril, lo que obligó a Sony a cancelar -de forma provisional- ambos servicios. Ayer se restableció el funcionamiento de las dos plataformas, aunque la intranquilidad aún no ha pasado.

Este hecho que parece bastante habitual, y casi previsible se puede agravar hasta límites insospechados si la empresa no reacciona a tiempo. Sony tuvo constancia de los problemas en las plataformas mencionadas el pasado 20 de abril, y no decidió suspender el servicio hasta el día 26, seis día en Internet equivalen, en la línea espacio-tiempo, a un periodo geológico completo.

El hecho se complica un poco más si tenemos en cuenta que los usuarios de Sony afectados por estas grietas, en el sistema de seguridad, asciende a la cifra de 77 millones de usuarios. 77 millones de números de tarjetas de crédito, 77 millones de nombres y direcciones, 77 millones de números de teléfono…

Algunos usuarios se están organizando, y están preparando una demanda colectiva. Y no es para menos; según el New Yor blog Times, más de 2,2 millones de números de tarjeta recolectados durante esos días, podrían tener un precio en el mercado “negro” de unos 100.000 dólares.