En casi todas las tribus de la antigüedad, el ritual mágico estaba presente en los principales cambios de un miembro del clan. Cuando uno de ellos abandonaba la infancia y se convertía en un adulto, el chamán entonaba extraños cánticos que le servían para conectar con los dioses. Normalmente, el joven era puesto a prueba para que demostrase su valor y su capacidad para abandonar la infancia y convertirse en todo un adulto.

El Cloud Computing siempre ha estado a prueba, y una y otra vez se realizan estadísticas intentando averiguar cuáles son sus debilidades y sus fortalezas. Hace escasos días la consultora Management Insight ha realizado un estudio entre profesionales TI de grandes compañías europeas y norteamericanas; y de los datos extraídos se puede llegar a la conclusión de que el Cloud Computing ha alcanzado su etapa de madurez. Al parecer la computación en la Nube ha logrado que casi la totalidad de las empresas con más de 1000 empleados hayan adoptado, sin vértigo, las herramientas que ofrece el Cloud Computing.

Los principales beneficios del Cloud Computing según la estadística se encuentran en el ahorro de costes (44%); un control más elevado de todos los procesos (35%); incremento de la eficiencia (35%) y la necesidad de poner en práctica lo último en tecnología (34%). Sin embargo, aspectos ligados a la seguridad y a la calidad en el servicio siguen siendo obstáculos para algunas empresas.

El ranking de implantaciones Cloud siguen siendo el correo electrónico hospedado, los filtros antivirus y antispam, y las conferencias vía web. Una de las capas del Cloud Computing (SaaS), software como servicio, está implantado en un 58% de las empresas, mientras que un 43% de los encuestados valora de forma muy positiva esta solución, a pesar de aún no haberla desarrollado.

Los datos de la encuesta demuestran que el Cloud Computing se extiende como una marea de virtualización positiva hacia el centro de las empresas con mayores infraestructuras y mayores costes tecnológicos. Si hace siglos los jóvenes que alcanzaban la madurez se vestían con sus mejores galas; el Cloud Computing también podría hacer lo mismo.