La crisis económica será un motor para la adopción en las empresas del denominado ‘cloud computing’, servicios informáticos que se proporcionan desde Internet y un negocio por el que Google apuesta y en el que quiere convertirse en un “gran jugador”.
La complicada coyuntura económica “ha llevado a las empresas a la base de sus esquemas tecnológicos, a replantearse por qué tienen que pagar una licencia fija por un programa y no en función de su uso, como pasa con el teléfono o la luz”, argumentó Carlos Gracia, director de Google Enterprise en España y Portugal, en una entrevista con Efe.
“Hay infraestructuras, como el servicio de correo, que resultan más eficientes, menos costosas con este modelo“, dijo el directivo de Google, que ponía como ejemplo que la solución de correo Gmail para empresas resulta “en torno a cuatro o cinco veces más económica” que un sistema tradicional.
Gracia explicó que la compañía invertirá “con fuerza” en el ‘cloud computing’ con una oferta que parte de sus servicios para el público en general. De hecho, para Gracia, uno de los “grandes impulsores” de este área de negocio son los propios usuarios y la “frustración” que tienen al contar en su casa con sistemas más avanzados y sin limitaciones que los de la oficina.

< Situación en España

En la cartera de Google Enterprise los productos ‘estrella’ son los motores de búsqueda, el correo electrónico o las herramientas de localización geográfica.
El directivo de Google se muestra “muy satisfecho” con la evolución del negocio en España, donde han desarrollado cerca de 100 proyectos desde su creación hace tres años y cuentan con alrededor de 600 clientes. Ahora buscan llegar a las grandes empresas.
“Compañías del Ibex 35 ya están estudiando llevarse sus infraestructuras de correo a Google”, añadió Gracia, que prevé que en diez años “no van a quedar servidores de correo electrónico en las empresas”.
“El ‘cloud computing’ es absoluta innovación y el que no coja la ola se quedará atrás frente a sus competidores“, concluyó.
En su opinión, la adopción de nuevas tecnológicas por parte de las empresas españolas es bastante alta.