La maquinaria pesada de Washington cuando se pone en marcha es muy difícil de parar.Desde hace unos meses está presionando a Twitter para que le entregue información sobre tres cuentas de personas asociadas a Julian Assange, fundador de Wikileaks.

“Este es un ataque escandaloso por parte de la administración Obama sobre la privacidad y los derechos de libertad de expresión de los clientes de Twitter, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses”, dijo Assange en un comunicado.

Un tribunal federal de Alexandria , Virginia, celebrará una audiencia para determinar la validez de una orden judicial dictada en diciembre de 2010, requiriendo a Twitter información sobre las cuentas pertenecientes a la parlamentaria islandesa Birgitta Jonsdottir; Jacob Appelbaum, un informático de EE.UU., y Rop Gonggrijp, un voluntario holandés que colaboraba con Wikileaks.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Islandia, como era de esperar, ha puesto el grito en el cielo, y ha manifestado al embajador estadounidense en Islandia su profunda preocupación por las medidas adoptadas por Washington y que han salpicado a uno de los suyos,algo inaceptable e incomprensible porque la parlamentaria se había distanciado de Wikileaks desde hacía unos meses.

Es más, se sospecha que la Administración Obama, conocida durante las elecciones presidenciales por hacer famosa la frase “We Can” y que se extendió y popularizó por todo el mundo como un sinónimo de movimiento reformista, profundo e innovador, y lleno de libertad, está investigando a todas las personas que han podido recibir mensajes de Assange, y que Facebook, Google y Yahoo, también están siendo presionadas, para que faciliten datos de las personas que han ido más allá del simple intercambio de correos electrónicos con Wikileaks.

El famoso lema “We can” y que podría ser perfectamente el título de una canción de los Beatles, está a punto de convertirse en un yugo de acero que vulnera los principios básicos de la Ley Suprema o Constitución de 1787 y en cuyo preámbulo se expresa lo siguiente, y que en esta ocasión es conveniente recordar:

NOSOTROS, EL PUEBLO de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión más perfecta, establecer Justicia, afirmar la tranquilidad interior, proveer la Defensa común, promover el bienestar general y asegurar para nosotros mismos y para nuestros descendientes los beneficios de la Libertad, estatuimos y sancionamos esta Constitución para los Estados Unidos de América.