Por todos es sabido la revolución que ha supuesto, tanto a nivel personal como profesional, la aparición de las TIC en nuestra vida diaria; el uso de dichas tecnologías nos ha adentrado en la denominada “sociedad de la información”.

La información resulta en muchos casos el activo más importante en el desarrollo de la actividad de una empresa, y cada vez cobra más importancia. Sumidos además en una crisis económica de tal calibre como la actual, la empresa deberá tratar de obtener cualquier ventaja competitiva que le permita salir o seguir a flote.

En la actualidad el desarrollo de las TIC dentro de la empresa supone un elemento competitivo fundamental, estas herramientas nos permiten agilizar y mejorar las comunicaciones (tanto con los  proveedores como con los clientes o posibles clientes, atender y resolver dudas, reclamaciones,… desde cualquier ubicación, sin necesidad de tener que desplazarnos a ningún sitio), controlar y gestionar de manera automática el stock de productos/almacén, pedidos, clientes, etc; permiten informatizar la contabilidad y administración de una empresa, realizar campañas de promoción y marketing en la red a nivel mundial o únicamente en los sectores que nos interesa, (representan además una vía para poder dar rienda suelta a la creatividad a la hora de darnos a conocer), y ofertar nuestros productos y servicios tanto en el mercado actual como en nuevos mercados.

Debido al desarrollo de las TIC, surgen empresas y organizaciones dedicadas exclusivamente a desarrollar sistemas y aplicaciones “en la nube” para informatizar y automatizar la prestación de servicios y entregas de bienes en las  empresas, las cuáles están orientadas a satifacer las necesidades tecnológicas de las empresas.

Estas aplicaciones han seguido una evolución progresiva en su implantación, ya que a medida que avanza el tiempo estas herramientas ganan importancia en la realización de las actividades en las empresas, a la vez que están más desarrolladas y ofrecen un mayor número de posibilidades;  en los últimos años han experimentado un crecimiento exponencial.

Las TIC son un elemento que bien empleado puede aportar pingües beneficios a la organización, como bien mencionamos anteriormente, puede dar a conocer nuestros servicios donde deseemos, organizar de forma más eficiente la producción, llevar un control más meticuloso, aumentar la productividad, etc. Sin embargo también debemos tener en cuenta que un uso indebido de estas redes puede tener repercusiones negativas, ya que por ejemplo si un cliente nos envía un e-mail y no contestamos o no tratamos de satisfacer sus necesidades, dañaremos nuestra imagen y generaremos descontento en el cliente; o si tenemos nuestra página web descuidada, dará una imagen de poco interés y profesionalidad.

En lo referente a mi experiencia personal, he de decir que las TIC representan un elemento fundamental en el desempeño de las tareas, es decir, no podría desempeñar mis tareas sin las TIC; en este caso se observa como cobran cada vez más importancia y son más necesarias; son un elemento clave diferenciador  que nos ayuda a construír mejores organizaciones y mejores gestiones.

Como conclusión, consideramos a las TIC un elemento fundamental a la hora de gestionar eficazmente un proyecto, organización o empresa; las empresas deben adaptarse al entorno tan cambiante en el que estamos inmersos, y la gestión eficaz de las TIC representa una condición necesaria (¡ojo, pero no suficiente!) para sobrevivir y ser competitivos en la sociedad de la información.