Según un estudio realizado por Accenture y WSP Environment & Energy el uso del Cloud Computing podría reducir el consumo de energía y las emisiones de carbono en las empresas un 30%, y en las pymes esa cantidad se acercaría al 90%. Unas cifras nada desdeñables si tenemos en cuenta que las emisiones derivadas de los equipos informáticos causan el 2% del total global de la contaminación, prácticamente la misma cantidad que emite el sector de la aviación.

Ya en el año 2009 el científico Alex Wissner-Gross, un físico de la Universidad de Harvard,en un polémico estudio, puso de manifiesto las peligrosas emisiones de CO2 que producen los equipos informáticos, y en especial las plantas donde se instalan los servidores. El científico estadounidense hacía esta comparación “realizar dos búsquedas en Google desde un ordenador de sobremesa puede generar la misma cantidad de dióxido de carbono como el que se crea tras hacer una infusión en una tetera”.

El científico pone número a esos dos gestos tan diferentes entre sí; unos 7g de CO2 se emiten cuando se realiza una búsqueda en internet, frente a los 15g emanados de una sencilla tetera que sólo pretende hacer un poco de té. Si esa cantidad la trasladamos a las incontables búsquedas que se realizan todos los días -a nivel global- en los diferentes buscadores, la cifra se dispara hasta límites insospechados.

Hay un factor que beneficia, desde un punto de vista ecológico, al Cloud Computing y es el siguiente: Los grandes entornos de Cloud Computing dan servicio a multitud de usuarios a través de una infraestructura compartida; por tanto los gastos energéticos se reducen enormemente, eso conlleva implícitamente una emisión menor de emisiones de CO2 a la atmósfera. Creo que nos encontramos ante una buena noticia ¿A ti qué te parece todo esto?